El manual de carreo. El manual de carre├▒o 2019-02-10

El manual de carreo Rating: 5,9/10 1866 reviews

El Blog de la Lore: El Manual de Carre├▒o

el manual de carreo

Hola, creo que este texto como medio de educacion para j├│venes en la edad pre-b├ísica y b├ísica ser├şa muy importante para ense├▒ar normas de urbanidad y complementar lo que a los hijos se les ense├▒a en sus casas, pero ademas de educar a j├│venes se deber├şa educar a muchos adultos para que se pongan al d├şa en muchas cosas que se les han olvidado o bien no se les ha ense├▒ado por sus padres, lo principal es ser corteces con la gente adulta en todo sentido, el respeto a los dem├ís, en resumen, lo encuentro muy bueno y deber├şa estar en los hogares de nuestros compatriotas, nos falta cultura y educacion en muchas cosas, y es all├ş en donde deberiamos preocuparnos de aprender, y esto es un tir├│n de orejas a todas las clases sociales. Es una vulgaridad, y al mismo tiempo una seal infalible de un entendimiento vaco, el entregarse exclusivamente a un pleito, sea cual fuere su entidad, hacindolo constantemente la materia de la conversacin, y manifestndose preocupado de esta nica idea; y de aqu nace esa ofuscacin que conduce a un cliente a molestar y fastidiar a su abogado, manejndose a veces como si ste no tuviese otra ocupacin que atender a su negocio. Inconcebible es cmo el lugar destinado a preparar las viandas, se descuide a veces hasta el punto de que su aspecto produzca las ms fuertes sensaciones de asco. Hablar con el cigarro puesto en la boca como Don Chuma de Condorito. Y respecto de las seoras, no es delicado que abusen de los fueros y privilegios de que tan justamente gozan en manera que hayan de estorbar la vista a las personas que queden por detrs.

Next

Manual del buen uso del Correo Electr├│nico

el manual de carreo

La persona que hace alarde de sus talentos, de sus virtudes, de sus riquezas, de su posicin social, de la extensin e importancia de sus relaciones, etc. Una copa se toma por la c olumnilla que une el pie a la parte cncava, con los dedos ndice y cordial por el lado del frente, y el pulgar por el lado interior, y recogiendo los dos ltimos dedos sin que lleguen a tocar la palma de la mano. En las comidas de pie se pasan las copas ya servidas por medio de azafates cuidando siempre que estn acompaadas por copas de bebidas sin alcohol para las personas que no desean tomarlo. Sin embargo, podremos luego entrar en conferencia, siempre que el asunto de que vayamos a tratar sea de poca entidad y no tenga ningn carcter de reserva, y que slo sea por muy breves instantes el que hayamos de ocupar la atencin de la persona a quien nos dirigimos. En cuanto a las de confianza, cuando son puramente de amistad pueden durar hasta dos horas, y slo hasta una hora cuando tienen por objeto cumplidos y demostraciones especiales, como ofrecimientos, felicitaciones, etc.

Next

Manual del buen uso del Correo Electr├│nico

el manual de carreo

En M├ęxico, los utilizaban principalmente personas de clase media y alta. Y aun mediando esta confianza, cuando por nuestra edad o categora estemos seguros de que la persona con quien hablamos no habr de tuteamos a nosotros, abstengmonos de usar con ella de semejante tratamiento, el cual podra aparecer entonces como una vana ostentacin de superioridad. Pero no se trata aqu de la stira custica y mordaz, que incendia y divide los nimos y cierra las puertas a la razn y al convencimiento, sino de la stira fina y delicada, que, dirigida a las cosas y nunca a las personas, aprovecha el elemento de la imaginacin sin ofender el decoro del cuerpo ni la dignidad del hombre. No debemos ir con los estereotipos o con la moda al usar prendas de vestir esto puede ir en contra de nuestra imagen a futuro. El estado del alma, despus que ha triunfado de los mpetus del rencor y del odio y queda entregada a la dulce calma que restablece en ella el imperio de la caridad evanglica, nos representa el cielo despejado y sereno que se ofrece anuestra vista, alegrando a los mortales y a la naturaleza entera, despus de los horrores de la tempestad.

Next

manual de carreo

el manual de carreo

El que se ve en la desgraciada necesidad de eructar, debe proceder de una manera tan cauta y delicada, que las personas que estn delante no lleguen nunca a percibirlo. Para eso existen las salas de bao, donde podremos asearnos a solas. Para esto es indispensable que los incisos y perodos sean ms o menos cortos, segn que las cosas hayan pasado con mayor o menor celeridad; que se imite en lo posible el lenguaje de las personas cuyos razonamientos se reproducen, y que la locucin se adap- te perfectamente a la naturaleza de los acontecimientos. Y cuando no hayamos podido evitar el ser vistos y se nos insista en que entremos, o bien hayamos penetrado ya en la pieza de recibo, permaneceremos por un corto rato y nos retiraremos, aun cuando se nos invite a quedamos. Y como es el templo la casa del Seor, y el lugar destinado a rendirle nuestros homenajes, procuremos visitarlo con la posible frecuencia, manifestando siempre en l toda la devo-cin y todo el recogimiento que inspira tan sagrado recinto. Esta regla debe ser ms estrictamente observada por las seoras, por cuanto no siendo en ellas decoroso que esperen, como los hombres, el inmediato entreacto o intervalo para penetrar hasta sus asientos, su llegada despus de principiada la funcin, habra de molestar siempre a los circunstantes.

Next

El manual de carre├▒o

el manual de carreo

Los saludos desdeosos, los que apenas pueden ser percibidos, y aquellos en que se muestra cierto aire de proteccin, son exclusivamente propios de gentes inciviles y que tienen la desgracia de vivir animadas de un fatuo y ridculo orgullo. Este acendrado amor debe naturalmente conducirnos a cubrirlos siempre de honra, contribuyendo por cuantos medios estn a nuestro alcance a su estimacin social, y ocultando cuidadosamente de los extraos las faltas a que como seres humanos pueden estar sujetos, porque la gloria del hijo es el honor al padre. En medio de las atenciones de que estn rodeados nuestros domsticos, y de la imprevisin a que generalmente los sujeta su ignorancia, muchos son los errores en que incurren, que por su poca entidad no merecen otra cosa que una leve insinuacin, o ms bien nuestra indulgencia; y si hubiramos de reirles por todos ellos, los acostumbraramos al fin a mentir, pues negaran muchas veces sus propios hechos para sustraerse de nuestras reconvenciones, desvirtuaramos la fuerza de nuestra voz, y nos condenaramos a una agitacin constante que turbarla completamente nuestra propia tranquilidad. Siendo el jefe del Estado el que d el banquete, es de etiqueta que posponga en la mesa sus ministros a los ministros extranjeros. La estadstica criminal podra con mayor razn llamarse entonces la estadstica de a ignorancia; y vendramos a reconocer que el hombre, la obra ms querida del Creador, no ha recibido por cierto una organizacin tan depravada como parece de los desrdenes a que de continuo se entrega, y de las perturbaciones y estragos que estos desrdenes causan en las familias, en las naciones en el mundo entero. No divulgue la direcci├│n de una persona a terceros sin su permiso. Smosle, pues, deudores de todo nuestro amor, de toda nuestra gratitud, y de la ms profunda adoracin y obediencia; y en todas las situaciones de la vida en medio de los placeres inocentes que su mano generosa derrama en el camino de nuestra existencia, como en el seno de la desgracia con que en los juicios inescrutables de su sabidura infinita prueba a veces nuestra paciencia y nuestra fe, estamos obligados a rendirle nuestros homenajes, y a dirigirle nuestros ruegos fervorosos, para que nos haga merecedores de sus beneficios en el mundo, y de la gloria que reserva a nuestras virtudes en el Cielo.

Next

Manual de Carre├▒o

el manual de carreo

Grande sera nuestro asombro, y crecera desde luego en nosotros el deseo de ilustrarnos, si nos fuese dable averiguar por algn medio, cuntos de esos infelices que han perecido en los patbulos, hubieran podido llegar a ser, mejor instruidos, hombres virtuosos y ciudadanos tiles a su patria. H├íbitos que son de mal gusto:. As, cuando acostumbremos tratar con familiaridad a la persona que nos visita, y entrare otra a quien no pueda ella, o no podamos nosotros tratar del mismo modo, adaptaremos nuestra conducta al grado de circunspeccin con que deba ser tratada la de menor confianza. Luego de repasar algunos principios generales, se extiende en normas del aseo, sobre el modo de conducirnos dentro de la casa, en diferentes lugares fuera de ella y en sociedad, para finalmente pasearse por las diferentes aplicaciones de la urbanidad. Al inicio de cada cap├ştulo y subcap├ştulo, se justifica la existencia de esa regla y se concluye con la presentaci├│n de las normas. La costumbre de denigrar a los mdicos y a su ciencia, cuando no han alcanzado a salvar la vida de un deudo o amigo, es tan slo propia de gente ordinaria y de mal carcter: incluye casi siempre el odioso sentimiento de la ingratitud y muestra poco respeto a los decretos del: Altsimo.

Next

El manual de carre├▒o

el manual de carreo

Busquemos, pues, en la caridad cristiana la fuente de todas las virtudes sociales: pensemos siempre que no es posible amar a Dios sin amar tambin al hombre, que es su criatura predilecta, y que la perfeccin de este amor est en la beneficencia y en el perdn a nuestros enemigos; y veamos en la prctica de estos deberes, no slo el cumplimiento de mandato divino, sino el ms poderoso medio de conservar el orden de las sociedades, encaminndola a los altos fines de la creacin, y de alcanzar la tranquilidad y la dicha que nos es dado gozar en es mundo. Porque a la verdad, el que no ha podido comprender para entonces todo lo que debe a sus padres, tampoco habr comprendido lo que debe a Dios; y para las almas ruines y desagradecidas no hay felicidad posible ni en esta vida ni en la otra. En general el inferior no debe nunca detener al superior. El que necesita un gnero ocurre naturalmente, en igualdad de circunstancias, al establecimiento donde sabe que ser recibido con mayores muestras de atencin, y huye, por lo contrario, de aqul en que un semblante adusto y un trato spero y descorts han de lastimar su dignidad y su amor propio, y aun servirle de embarazo para examinar detenidamente los objetos y hacer una eleccin que le deje satisfecho. Si nunca debemos olvidarnos de dar las gracias a la persona de quien recibimos un servicio por pequeo que sea, con cunta ms razn no deberemos darlas a la Providencia cada vez que nos dispensa el mayor de los beneficios, cual es el medio de conservar la vida? Estos son los grandes hechos que proclama la historia de todas las naciones y de todos los tiempos, como los timbres gloriosos de aquellos hroes sin mancha a quienes consagra el ttulo imperecedero de bienhechores de la humanidad; y es en su abnegacin y e su ardiente amor a los hombres, donde se refleja aquel amor incomparable que condujo al divino Redentor a morir en los horrores del ms brbaro suplicio.

Next

Manual del buen uso del Correo Electr├│nico

el manual de carreo

Cunta consagracin, en fin, y cunto amor para haber de conducirnos por entre tantos riesgos y dificultades, hasta la edad en que principia a ayudarnos nuestra inteligencia! En la mujer, como ya hemos dicho, pgina 137, prrafo 2, la dulzura de la voz es no slo una muestra de cultura y de buena educacin, sino un atractivo poderoso y casi peculiar de su sexo. Pero entre las presentaciones ocasionales verbales, y las que se hacen por medio de cartas, existe una notable diferencia que no debe jams perderse de vista: las primeras, como se ha dicho, no dejan obligadas a las personas que por ellas se han puesto en comunicacin, a darse por conocidas ni a saludarse en otra manera; mas no sucede lo mismo respecto de las segundas, las cuales, por su propia naturaleza, incluyen siempre la prestacin de un servicio que recibe la persona presentada de aquella a quien se presenta, y esta sola circunstancia constituye a la una en el deber de saludar a la otra donde quiera que la encuentre, y aun de manifestarle en todo tiempo su agradecimiento de un modo anlogo a la entidad del servicio que haya recibido. Debemos, pues, gozarnos en el cumplimiento de los deberes que nos han impuesto para con nuestros padres las leyes divinas y la misma naturaleza. Por el contrario, procuremos conservar siempre en l alguna cosa que lisonjee el olfato, con tal que sus exhalaciones no sean nocivas a la salud, y que la pongamos fuera para dormir. Los sacerdotes, ministros de Dios sobre la tierra, tienen la alta misin de mantener el culto divino y de conducir nuestras almas por el camino de la felicidad eterna. Hacer lo contrario nos crea fama de despistados y desarreglados con nuestra imagen. No es dable indicar para esto un determinado nmero de das por cuanto l de- pender siempre de la extensin de nuestras relaciones y de otras circunstancias particulares que no puedan preverse, pero no es menos cierto que sera una muestra de desatencin y poco afecto, el diferir una de stas por un espacio de tiempo que la hiciese distar demasiado de aquella que la ocasiona.

Next

La importancia de las Relaciones P├║blicas: Manual de Carre├▒o

el manual de carreo

Muertos nosotros en defensa de la sociedad en que hemos nacido, ah quedan nuestras queridas familias y tantos inocentes a quienes habremos salvado, n cuyos pechos, inflamados de gratitud, dejaremos un recuerdo imperecedero que se ir transmitiendo de generacin en generacin ah queda la historia de nuestro pas, que inscribir nuestros nombres en el catlogo de sus bienhechores: ah queda a nuestros descendientes y a nuestros conciudadanos todos, un noble ejemplo que imitar y que aumentar los recuerdos que hacen tan querido el suelo natal. Lo del rouge despues de comer, que asco, ┬┐ni si quiera sin lavarte los dientes??? Lo mismo debe decirse del deber soberanamente moral y cristiano de perdonar a nuestros enemigos, y de retribuirles sus ofensas con actos sinceros en que resplandezca aquel espritu de amor magnnimo, de que tan alto ejemplo nos dej el Salvador del mundo. Nada hay ms desagradable y fatigante que un prembulo difuso y minucioso, cuando se aguarda con inters o curiosidad el asunto principal de la narracin. Manual de urbanidad y buenos modales de Manual Antonio Carre├▒o StockSnap - Pixabay La urbanidad, dice la introducci├│n a este manual, es virtud o manifestaci├│n de virtud: reflejo exterior de realidades interiores, la intenci├│n de integrarse positivamente en la vida ciudadana convertida en hechos. Lo mismo debe decirse del deber soberanamente moral y cristiano de perdonar a nuestros enemigos, y de retribuirles sus ofensas con actos sinceros en que resplandezca aquel espritu de amor magnnimo, de que tan alto ejemplo nos dej el Salvador del mundo. El egosmo, la envidia, la hipocresa, y todas las dems pasiones tributarias del inters personal, estn excluidas de sus relaciones con nosotros; as es que nos ofrecen los frutos de su experiencia y de sus luces, sin reservarnos nada, y sin que podamos jams recelarnos deque sus consejos vengan envenenados por la perfidia o el engao.

Next

El Blog de la Lore: El Manual de Carre├▒o

el manual de carreo

Las cartas toman desde luego su nombre de la misma naturaleza de las presentaciones, y se llaman cartas de presentacin especial y cartas de presentacin ocasional. Tambin estn aqu comprendidas nuestras obligaciones para con nuestros maestros, a quienes debemos arriar. La persona que asegurase que en el mundo no hay ms que ingratos, ofenderla naturalmente a sus oyentes; la que hablando de los extravos de un personaje histrico, los presentase como inherentes a su estado o profesin, arrojarla una mancha sobre todo el gremio; y la mujer, en fin, que dijese que todos los hombres son inconstantes, no guardarla por cierto un perfecto decoro. Tan slo es permitido entre madres e hijas y entre hermanas, el prestarse aquellos objetos de puro adorno, como cadenas de oro, zarcillos, brazaletes, etctera, y esto en los casos en que la necesidad lo haga absolutamente imprescindible. Nuestras circunstancias particulares nos indicarn siempre los perodos ordinarios en que debamos mudarlos; pero jams aguardemos a hacerlo obligados por su estado de suciedad. Pero tngase presente que es sobre manera ridculo llevar el pauelo, como lo hacen algunas personas para evitar aquel mal, con los mismos dobleces con que se plancha, abrindolo cuidadosamente por un lado para sonarse, y volvindolo a doblar para guardarlo.

Next